11 de abril de 2011

Justin Bieber y Màrius Serra

Acabo de subir del bar donde desayuno totalmente flipada. He leído el artículo de Màrius Serra en La Vanguardia de hoy, un periodista y escritor con el que coincidí en mi ex trabajo y que me pareció un pelín histriónico, pero al que consideraba un tipo con sentido del humor.

El artículo que ha publicado habla de Justin Bieber. A ver, lo primero es poner al señorito Bieber en su justa posición: es un chaval muy joven que hace música. Esa música va dirigida a niñas jovencitas. ¡Correcto! Pienso que el muchacho no engaña a nadie. Está claro que, salvo raras excepciones, un público que se salga de este target no comprará sus discos.

Es, en la mayoría de casos, mucho pedir que niñas de 12, 13, 14 y 15 años escuchen a Bob Dylan, Johnny Cash, los Stones... es dificil a no ser que papi y mami les hayan puesto hasta la sopa el The Freewheelin' Bob Dylan, I Walk the Line o Exile on Main Street (por poner algunos ejemplos).

Por tanto, Bieber cubre un nicho de mercado goloso, que existe y que está avido de música edulcorada, dulce, joven... música fácil, de consumo rápido y que no haga pensar (ya bastante tienen estas criaturas como para empezar a esas edades a plantearse depende qué cosas del mundo que las rodea. Dejémoslas disfrutar, que tiempo tendrán de sufrir).

El Señor Serra ha cargado las tintas contra la "estulticia transversal" que no entiende de épocas pre y post Internet; contra madres que llevan a las niñas a los conciertos; contra los niños - le ha faltado poner con acné - que podrían ir a ligar con las niñas que van a esos conciertos (como si los niños fueran más listos que las niñas); contra las niñas, claro, faltaría más; contra los Pecos, Miguel Bosé, Iván, Pedro Marín... hasta el "bajito" de Dani Pedrosa ha recibido sin venir a cuento. Y luego fantasea con videojuegos (reales) en los que Justin recibiría su merecido: la muerte.

No sé si es que hoy estoy corta, pero no he pillado el tema de los cines Verdi, pero una cosa diré: cuando era jovencita, había un grupo que me volvía loca, los New Kids on the Block. Por suerte, no tuve que leer ninguna columna en la que me llamaran literalmente idiota, porque este grupo nunca vino de gira a España. Lo que pasó es que me hice mayor. Esta música ya no me gustó. Y entonces sí que escuché a Dylan, a Cash, a los Stones... y fui a los Verdi. E hice muchas otras cosas que me hacen considerarme, hoy en día, una persona no idiota.

Creo que el Señor Serra ha desaprovechado una oportunidad de oro para hablar de la deficiente educación musical de este país. Podía haber atacado por ese lado y no poniendo verdes a niñas que lo único que hacen es disfrutar de las cosas acordes a su edad.

Y lo dice una que se apuntó al grupo "Si a John Lennon lo mató un fan, ¿dónde están los fans de Justin Bieber?". Ese título me pareció gracioso. Màrius Serra no.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si, creo que tienes razon, cada edad tiene sus situaciones adecuadas.
Nos quejamos de que los adolescentes cada vez dejan mas pronto sus mundos felices, para adentrarse en los oscuros rincones de los adultos, para los que no estan mentalmente preparados (sexo, alcohol y drogas...), y hay gente que no quiere que disfruten de ese "romanticismo sano".
Cada edad tiene su musica, y eso no deberia de cambiar...

Josan

Anónimo dijo...

Cuelga el link al articulo original, plz. Lo he buscado y no lo encuentro

prades dijo...

http://edicionimpresa.lavanguardia.es/premium/edicionimpresa/20110411/54138800322.html

Maite dijo...

Lo he puesto en el mismo texto

Laia dijo...

Home, a mi també em van dir de tot quan amb 12 anys em vaig tornar boja per les Spice Girls...
Potser no cal passar-se tant, aquestes nenes creixeran i tindran el seu criteri.
M'ha agradat molt la teva entrada!! ;)